lunes, 4 de mayo de 2009
Contra un bibliómano ignorante
sábado, 11 de abril de 2009
Dedicatorias
El artículo fue firmado por María Adela Luchetti de Fernández de Monjardín, docente y pedagoga que desarrolló su labor en los pagos de Luján; y fue publicado en el diario de los Mitre el domingo 2 de noviembre de 1975, pág. 4, sección 3a. y se tituló: "Un hombre olvidado. D. Santiago Arcos Arlegui".
Durante 1870 el coronel Lucio V. Mansilla estuvo con un grupo de soldados recorriendo el sur de la provincia de Córdoba y el norte de la provincia de La Pampa. El relato del viaje de Mansilla quedó plasmado en 66 cartas (a modo de folletín por entregas) que se comenzaron a publicar en La Tribuna (Año XVIII, no. 5876) a partir del viernes 20 de mayo de 1870. Dichas cartas con el título de: "Una excursión a los indios ranqueles" estaban dirigidas al amigo chileno, hombre de izquierda, aventurero, escritor y peregrino -Luchetti, dixit- Santiago Arcos.
Hasta aquí, todo es objetivamente claro. Sin embargo, siempre hay un pero que complica los acontecimientos.
El éxito de los artículos escritos por el gran novelista fue tan amplio que los amigos impulsan al autor a publicar las cartas en forma de libro. El libro está dedicado a Orión, seudónimo del director de La Tribuna (periódico donde se habían publicado las cartas), Héctor F. Varela. Esta primera edición fue impresa en Buenos Aires, en la Imprenta, Litografía y Fundición de Tipos, en la calle Belgrano 126. Es, en esta edición donde aparece el nombre de S. Arcos. En ediciones posteriores, ya no aparece más. Ni en la de Leipzig, editado por F. A. Brockhaus con noticia biográfica de Enrique Kitt, ni en la edición de 1890 a cargo de Daniel García Mansilla.
Hay que esperar hasta la edición de Alberto Palcos de Jackson, en 1944, en la colección Grandes Escritores Argentinos, para encontrar la mención explícita de la dedicatoria.
David Viñas, por su parte aborda el tema en una nota escrita en 2003 en el matutino Pagina 12, bajo el título Quince hipótesis sin orden cronológico El autor de Un Dios cotidiano afirma en dicho artículo que: "Una excursión no está dedicada a Santiago Arcos, quién, en realidad, funciona como destinatario retórico... Las únicas inscripciones categóricas del texto son, en la primera edición la dedicatoria a Héctor Varela posteriormente eludida..."
La hipótesis de Viñas no parece sostenerse ya que Santiago Arcos es un destinatario deliberadamente escogido, que tenía un conocimiento profundo de la problemática indígena. Como afirma Julio Caillet-Bois, también citado por Luchetti: "La dedicatoria de las cartas a Arcos no es sólo un recuerdo cordial: el amigo ausente que conocía el problema del indio y del desierto y años atrás había publicado un estudio titulado: "Cuestión de los Indios: las Fronteras y los Indios". (Bs. As., 1860)." Arcos era, por lo tanto, un interlocutor muy entendido en las cuestiones de las que tratan las cartas.
En el libro que nos ocupa las dedicatorias, a lo largo de las diversas ediciones, y salvo honrosas excepciones, se omitieron. Ni el destinatario de las cartas, ni a quién se le dedica la obra, son mencionados. El artículo escrito por María Adela L. de F. de Monjardín busca reponer la verdad histórica de este asunto.
Una última palabra acerca de Santiago Mariano del Carmen Arcos Arlegui, tal su nombre completo. Nació en Santiago de Chile en 1822 y murió, en Paris, en 1874. Hijo de una acomodada familia chilena; sus ideas políticas le valieron una vida de destierro y permanentes mudanzas. Benjamín Vicuña Mackenna lo llamó candoroso padre del comunismo moderno. Además de Mansilla, fue amigo de D. F. Sarmiento y B. Mitre. Las epístolas que les envió a ambos escritores argentinos pueden consultarse en la página web del Proyecto Sarmiento.
Corría el año 1874 cuando el escritor chileno se enteró que padecía un cáncer de lengua. Tomó la decisión de suicidarse, hecho que concretó arrojándose a las aguas del Sena.
viernes, 6 de marzo de 2009
Acisclo Cabot
Años más tarde, se ocupa de este autor, Horacio Zabala. Presenta, junto con Ariel Barrios una contribución a las V Jornadas Nacionales de Bibliografía (Mar del Plata: 12-14 de octubre de 2000), cuyo título es Acisclo Cabot. La bibliografia de 1866. En este artículo se contradice la opinión de Sabor, en cuanto a que la disposición de los asientos bibliográficos presentados por A. Cabot es anárquica. Zabala y Barrios afirman que los materiales están agrupados por la imprenta encargada de la publicación, y que contienen todos los datos necesarios para la identificación del documento.
Zabala retoma el tema cuando en 2003 dió a conocer su Resumen histórico de la bibliografía argentina. En ambos artículos se afirma que no hay datos biográficos del autor, pero arriesga, y con razón -después, vamos a ver porqué- que A. Cabot posiblemente debió haber sido empleado de alguna biblioteca. Funda su suposición en una detallada lectura de la bibliografía, encontrando en la misma algunos indicios que lo llevan a esa hipótesis.
Hace unos días haciendo una búsqueda en internet me topé con el Registro Oficial (de la Provincia de Buenos Aires) del siglo XIX. En el mismo, con fecha 29 de marzo de 1852, y con la firma del Gobernador Vicente López y Planes y de su hijo y Ministro de Instrucción Pública, Vicente Fidel López, bajo el asiento 2085 puede leerse textualmente el siguiente texto:
"Atendiendo á las razones que espone el director de la Biblioteca, y teniendo en consideracion la propuesta que hace, el Gobierno ha acordado: que sean subrogados los actuales ayudantes de la Biblioteca por D. Acisclo J. Cabot y D. Benjamin Araoz; cesando este en el empleo de auxiliar del Ministerio de Instrucción Pública."
El perspicaz Zabala había tenido razón una vez más. La única sombra de duda que se cierne es que, en el registro de Zabala el segundo nombre de Cabot tiene como inicial la letra M., mientras que en el decreto bonaerense, la inicial del segundo nombre es J.
La distancia de 14 años entre el nombramiento en 1852 y la compilación de la bibliografía en 1866, no parecería indicar que se este hablando de dos personas distintas, sino de una sola persona que, una década y media después de trajinar las estanterías de la biblioteca, puede ofrecer una obra bibliográfica de calidad y que al día de hoy, no ha perdido ni vigencia ni actualidad.
viernes, 6 de febrero de 2009
Al rescate de nuestros maestros
Como el primero de, esperemos, muchos textos, hoy vamos a compartir un escrito que re-envió la colega M. M. MacLean a la lista "Bibliotecarios Escolares" en el año 2003. El título del documento es: Antecedentes para la creación de la Biblioteca Nacional de la República Argentina. Esta contribución fue leída en la Peña del Libro (en la actualidad conocida como "Trenti Rocamora", en homenaje a su creador) el 14 de septiembre de 2002, y a posteriori, H. Zabala, la hizo circular por las listas de interés de bibliotecología.
sábado, 27 de diciembre de 2008
El primer libro de matemáticas impreso en Buenos Aires
"No conocemos, en los once primeros años de la imprenta bonaerense, ningún libro de ciencia pura. El primero apareció en 1792, una aritmética anónima de 80 páginas, de la cual no tuvieron conocimiento ni Gutiérrez, ni Zinny ni Fors.
El primero en citarla fue Medina, según un ejemplar existente en la Biblioteca Lamas, del que reprodujo la portada.
El sabio bibliógrafo chileno, o la vió de prisa, o no la vió ni de prisa ni despacio, pues no hace acerca de ella la menor indicación, fuera del tamaño y la portada, de la que acaso la enviaron una fotografía.
¿Quién fue el autor de este raro libro? ¿Un español? ¿Un argentino? ¿Se trata de una reproducción, hecha en Buenos Aires, de una Aritmética llevada de España?
En la Biblioteca Lázaro existe un ejemplar completo, que hemos estudiado con toda detención.
Se titula 'Aritmética práctica que comprende las más principales y necesarias reglas de cuentas para principiantes'.
Es, efectivamente, un libro práctico, preciso, en el cual, no obstante lo abstruso de la materia, encuentra el estudioso cierta amenidad.
Nosotros hemos experimentado deleite al hacer las cuentas para sacar los resultados de los curiosos ejemplos y casos que pone, dedicándonos a ello con pasión de mozo, venciendo, no sin algún esfuerzo, las dificultades nacidas, más que de lo complejo de los problemas, del olvido en que tenemos los estudios juveniles.
Última página de la primera Aritmética publicada en Buenos AiresPuede afirmarse que el libro no es reproducción de otro español, pues en las aritméticas existentes en nuestras bibliotecas no hallamos, tras prolijo examen, ninguna que se le parezca. Las definiciones de las cuatro reglas difieren de las dadas allí. En la suma, por ejemplo, ninguna deja de advertir que los sumandos han de ser homogéneos, cosa que no dice la argentina.
Tampoco cabe suponer que lo haya escrito un español, pues habla del peso como unidad monetaria y dice que equivale a ocho reales españoles, y que el real tiene dos medios, o cuatro cuartillos, u ocho octavos. Si se tratara de libro español la explicación sería completamente contraria: no enseñaría el valor del real, por los españoles conocido, sino el valor del peso, por los españoles ignorado. Al hablar de las medidas escribe: 'Los españoles la dicen ana', y hubiera escrito: 'Los españoles la decimos ana'.
¿Será argentino?
Me inclino a creerlo y considero curioso averiguarlo, por tratarse del primer argentino que escribe un libro de matemáticas.
Mis sospechas se fundan en que pone el Peso como punto de partida para explicar el valor comparativo de las monedas de diversos países, y habla de la hierba mate y del agí como de productos, no exóticos, sino naturales.
Consigna que de Génova vienen damascos, terciopelos y otros géneros de seda, que se miden por la vara española, que es un 3 por 100 menor que la argentina y 'que se miden así porque, por uso y costumbre antiguo, se compra y se vende por el aneaje de España'.
En la página 75 dice: Vendí una factura a un comisionista de España, en que me quedaron líquidos 2.560 pesos corrientes.
Todo esto indica que el autor es americano, y, publicado el libro en Buenos Aires, tiene probabilidad de ser argentino."
sábado, 22 de noviembre de 2008
Centro Editor de América Latina
La reconstrucción emprendida por Judith Gociol y su equipo ha sido detallada y completa. El fruto de la investigación son 688 páginas, en casi dos kilos de papel.
Cada una de las 78 colecciones creadas y publicadas por el Centro Editor están descriptas en este libro, titulado Más libros para más.
No quiero abrumarlos con palabras mal escritas. Los invito a leer: "Centro Editor, el sueño de los libros al alcance de todos" una excelente nota del periodista Vicente Muleiro en el matutino Clarín.
La noticia también fue recogida por La Nación en el artículo "Recuperó su historia el Centro Editor".
No hubo en la prensa porteña otras repercusiones para destacar. La memoria sigue siendo una gran cenicienta en la identidad de los argentinos. Nunca tenemos tiempo para honrar a los Boris Spivacow que nos acompañan. No llegamos a comprender como sus sueños, alimentaron el sueño de millones poniendo al alcance de todos, más libros para más.
Nuestras bibliotecas deberían tener esta obra de referencia en sus estanterías como prueba palpable de lo que la inteligencia, la honestidad y la creatividad pueden hacer cuando se aúnan detrás del objetivo de la cultura del pueblo, sin demagogias ni estridencias.
jueves, 9 de octubre de 2008
Conservación y Restauración
Por eso es muy saludable cuando aparecen publicaciones como el Boletín sobre Conservación y Restauración (este link remite al número 2) publicado por el INTI - Celulosa y Papel. En su primer número se presenta como un espacio "...para la comunicación e intercambio de ideas, propuestas y opiniones sobre la conservación, preservación y restauración del Patrimonio Documental."
Aplaudimos esta iniciativa porque, a través de ella, nos interiorizamos sobre cuestiones muy importantes, tanto para nuestras bibliotecas, como para las unidades académicas donde se forman los futuros profesionales de la información.
Si quisiéramos profundizar en el tema, se puede recomendar con los ojos cerrados por su nivel de seriedad y bajo la edición de Sherelyn Ogden, al Manual de Preservación de Bibliotecas y Archivos del Northeast Document Conservation Center
Por último, y como complemento de lo anterior, un artículo editado por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, donde se plantea la utilidad de la preservación digital. El artículo en cuestión se titula: Desarrollo de una política de preservación digital: tecnología, planificación y perseverancia, firmado por Alejandro Bía y Manuel Sánchez.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Libros y autoritarismo, una ecuación imperfecta
La relación entre los libros y el autoritarismo (censura en todas las formas imaginables) es de larga data. No arranca con el Index Librorum Prohibitorum, de la Iglesia Católica, al como muchos tendenciosos, incautos o ignorantes, quieren hacernos creer. Y si no, al bibliotecario Fernando Báez y su Historia universal de la destrucción de los libros, me remito.
Hace unos días tuve la posiblidad de leer Viaje al fondo de la biblioteca de Pinochet escrito por el chileno Cristóbal Peña en 2007. Dicha crónica fue premiada por la Fundación del Nuevo Periodismo Iberoamericano que dirige Gabriel García Márquez. Su lectura me deparó el título de esta entrada. El texto de Peña, excelente por cierto, no hace más que transitar una senda que puede ser revisitada consultando la bibliografía sobre el tema, publicada por el colectivo Política y Biblioteca. Dicha bibliografía, si bien breve, puede afirmarse que es muy sustanciosa.
Dicha compilación puede ser complementada con algunos textos del escritor argentino Alberto Manguel, como por ejemplo: Las bibliotecas y sus cenizas y también La pequeña biblioteca de Auschwitz.
Antes de dejarlos en companía de los artículos seleccionados, me permito una pequeña reflexión final. No importa cuanto sufrimiento genera el autoritarismo y la consecuente censura; el ansia de libertad de los hombres se impone, la esperanza se abre camino de manera tan irreversible como el amanecer de cada día.
sábado, 6 de septiembre de 2008
El primer periódico argentino

Conocíamos estampaciones con el pié de imprenta y el año, pero ninguna, en los primeros tiempos, con el mes y día de la impresión. En la Biblioteca Lázaro figura un ejemplar, ignorado por Gutiérrez, por Zinny, por Medina, por Fors y otros bibliógrafos. Desde hoy el Príncipe de la tipografía bonaerense es un periódico, periódico por el contenido, aunque no puede llamarse propiamente así porque no aparecía periódicamente, en el cual se insertan las noticias recibidas de Europa por el correo de España (Véase la reproducción núm. 3). Abundantes eran las que publicaba este progenitor de los grandes diarios bonaerenses actuales, que precedió en veinte años al que hasta ahora se consideraba como el primer periódico nacido en la Argentina. En efecto, creíase que el "Telégrafo Mercantil, Rural, Político-Económico e Historiógrafo del Río de la Plata", que todo esto se llamaba, cuyo primer número vió la luz el 1.° de abril de 1801, era el más antiguo periódico impreso en Buenos Aires. Con nuestro descubrimiento resulta que la Argentina ha sido uno de los países de raza española donde primero ha existido el periodismo, iniciado de manera tan perfecta, que tal vez no pueda presentarse en todos ellos, España inclusive, otro periódico contemporáneo "Noticias recibidas de Europa por el correo de España", compuesto de ocho páginas de letra menuda, contiene noticias de España, Francia, Portugal, Inglaterra, Filipinas, etc., algunas, como la revolución de Londres y la derrota de la escuadra inglesa, de verdadera emoción. No era en verdad excesivamente frescas, pues tardaron ciento cuarenta días en llegar: del 21 de agosto de 1780, en el que el "Tucumán" levó el ancla en La Coruña, al 8 de enero del año siguiente, en que se publicaron en Buenos Aires. El ejemplar es completo: comienza con "N.° I" y consta de ocho páginas en 4.°, encabezadas con la + y terminadas con el pié de imprenta de los Niños Expósitos. Los tipos están, como si hubieran trabajado poco en Córdoba, bastante buenos; hay excesivas erratas y abusa de las letras mayúsculas y de la bastardilla, en la siguiente forma: "Entró en este Puerto la Fragata mercante Inglesa la Unidad.
sábado, 23 de agosto de 2008
Borges y Marechal, de seudónimos y autorías
En el Boletín N° 1 de la SEBA, publicado en abril de 1996,
Después de analizar la reedición facsimilar de
a) Atribuir
b) En consonancia con la cita anterior, y aquí no hay controversia, el prestigioso bibliógrafo, afirma que el texto “Homenaje a Carriego”, publicado en el N° 8, p. 38 del 26-02-1927 pertenece al autor de “El Aleph”. Helft y
c) Por último, Trenti Rocamora atribuye, en forma indubitable, al escritor Leopoldo Marechal el texto titulado: “A un meridiano encontrao en una fiambrera” que fuera publicado con el seudónimo “Ortelli y Gasset” en Martín Fierro N° 42, p. 7 del 10-06-1927. Es el propio Marechal (firmando con su nombre y apellido), quién en el N° 44-45 de fecha 15-11-1927 de la citada publicación periódica, afirma: “Nadie tomó en serio vuestro meridiano y las contestaciones joco – serias – despectivas de Martín Fierro son una buena prueba de lo que digo; inventamos alegremente ese personaje absurdo que se llama Ortelli Gasset y que tanto estrago causó en vuestras filas”. Pero si para Trenti, detrás del seudónimo Ortelli y Gasset, está L. Marechal; para Helft y Louis&Ziche, bajo ese seudónimo se esconden J. L. Borges
Hasta aquí los hechos, tal como son narrados por algunos de sus protagonistas. Son tan válidos los dichos de Marechal como los de Mastronardi. Como conclusión provisional, se puede arriesgar una hipótesis. ¿Puede ser que Carlos Mastronardi haya omitido, en forma deliberada o no, la coautoría de Leopoldo Marechal? Quizás algún crítico, con más y mejores argumentos, pueda dilucidar la cuestión.
Bibliografía consultada
HELF, Nicolás.
LOUIS, Annick. Bibliografía cronológica de la obra de
http://www.borges.pitt.edu/louis/main.php [Consulta: 23-08-08].
TRENTI ROCAMORA, JOSÉ LUIS. “Textos desconocidos de Borges y Marechal : contribución para sus bibliografías”.
En : Boletín [de
viernes, 15 de agosto de 2008
Un original homenaje a un titiritero en 1989
La portada del folleto es una xilografía de Elba Fábregas, y el título es: "Javier Villafañe en sus 80 años".

La página 3 dice: JAVIER VILLAFAÑE. Sus ochenta años en Liber-Arte. Los titiriteros, poetas, escritores, artistas plásticos, músicos, actores, cineastas, mimos, los amigos de la vida, hijos, nietos, familiares, vecinos y los cuatro ángeles, festejan sus ochenta años cumplidos durante 1989. En Liber-Arte (Bodega Cultural), con vino tinto y empanadas, el domingo 13 de agosto a las 19 horas.
La última página reza lo siguiente:
OCHENTE AÑOS
DIA DE SAN JUAN
Y NOCHE DE BRUJAS
ESTE SONETO MOCHO
mientras la copa va creciendo en la mano
y las botellas señalan dos caminos
el del tinto y el blanco
Yo me voy por el tinto
y no me pierdo, lo vengo transitando
desde que Dios es Dios y el Diablo es Diablo
y por el blanco a veces cuando insiste un amigo.
Y aquí me tienen con mis ochenta años
los riñones alegres activando el meado
quehacer de cada día, el recto no ha desviado
su placentero andar, el hígado sonriendo
la próstata dichosa y el corazón latiendo
en el pulso de un perro enamorado.
Javier Villafañe. Buenos Aires, 24-6-89
jueves, 14 de agosto de 2008
El Quijote y la religión
martes, 12 de agosto de 2008
Al rescate de los maestros que nos precedieron
Estimados amigos y colegas: Hemos encontrado el siguiente dato y deseariamos ampliar la informacion: "...cuenta Rosario con otras bibliotecas, que si no por el número de volúmenes. merecen destacarse por estar su organización a cargo de un excelente bibliotécnico, el señor Aldo Fuentes, que no se ha limitado a esa labor sino que ha establecido en aquella ciudad un curso de bibliotecarios que vendria a ser el segundo efectivo en la Republica. Su programa es amplio y bien desarrollado y lamentamos que haya llegado a nosotros cuando la parte de esta obra dedicada a la enseñanza se encontraba ya impresa, por lo cual no pudimos reproducirlo como se merece. Auspiciado por la Universidad Obrera de Rosario el curso se viene dictando desde 1943, no solo ante alumnos en clase, sino, parcialmente por conferencias radiotelefonicas que el señor Fuentes irradia por las estaciones locales o publica en varios periodicos. El señor Fuentes, ademas de profesor de biblioteconomia es organizador y director de la Biblioteca de la Asociacion de Empleados de Comercio de Rosario y auxiliar tecnico de la Biblioteca de la Facultad de Ciencias Matematicas de la Universidad Nacional del Litoral..." El texto lo tome de la siguiente obra: Manuel Selva. Tratado de Bibliotecnia; prologo de Ernesto Nelson. - Buenos Aires : Julio Suárez, 1944, vol. 2, p. 564 Son dos volumes, con 626 y 754 paginas respectivamente; lo adquirimos la para biblioteca de Abdam; es el primer tratado realizado en el pais sobre el tema; podran parecer para las mentes postmodernas anticuados, pero tienen tanta informacion, que no se les puede comparar con obras algo mas modernas. Alguien tiene mas datos sobre la actuación del señor Aldo Fuentes en Rosario y que sucedio con esos cursos de Bibliotecología? Agradeceriamos aportes al respecto. Cordialmente Horacio Zabala (ABDAM)
Al día siguiente, desde el correo-e de la colega Leonor Plate, llega la contestación al interrogante planteado por H. Zabala. Este es el texto completo de la respuesta:
Mi nombre es León Silverman, un viejo apasionado en temas históricos, que, además de atesorar valiosa información sobre nuestra ciudad, fue juntando documentos sobre de personas y personajes cuyos nombres y acciones se han ido perdiendo a los largo de los años; mi querido Aldo Fuentes es uno de ellos y sobre su vida estoy trabajando desde hace un par de años. De ahí mi sorpresa y alegría al recibir la noticia que alguien estaba requiriendo información sobre su actuación en el campo bibliotecario.
Pero permítanme ampliar un poco el tema (el entusiasmo puede a veces más que la mesura).
Tuve la suerte de ser empleado y discípulo del Sr. Fuentes, instructor, pedagogo y amigo durante muchos largos y difíciles años. La historia de Aldo Fuentes es, casi podría decirse, novelesca. A principios de siglo la ciudad de Rosario recibe la visita de toreros españoles; acompañando una cuadrilla llega al país D. Alvaro Fuentes, padre de nuestro Aldo Fuentes. Don Alvaro se radica primero en la ciudad de Rosario, trasladándose poco más tarde San Cristóbal. Allí nace Aldo,
tercero de cinco hermanos. A temprana edad Aldo comienza a estudiar y trabajar en un taller fotográfico, trasladándose más tarde a Rosario para trabajar como fotógrafo ambulante. Aprende el oficio de encuadernación, vinculándose así con el mundo de los libros. Relacionado con agrupaciones políticas y depués de una mala experiencia, Aldo se vincula con un grupo gremial, colaborando para mejorar las condiciones de trabajo. Nace así su necesidad de ilustrarse, su afición a los libros, y es por eso que comienza a concurrir regularmente a la biblioteca popular, interesándose no solo por las colecciones de libros sino también en asuntos relacionados con la
práctica de la profesión bibliotecaria. A fines de la década del 30, se afilia al Sindicato de Empleados de Comercio de Rosario y pasa a desempeñarse en la biblioteca de la Universidad Obrera de ese Sindicato.
Pone en práctica las técnicas señaladas en los libros de Alfredo Cónsole "Hagamos del bibliotecario un profesional" y "Fundación y organización de bibliotecas", y se dedica a impartir personalmente y a difundir , tanto en la biblioteca que dirige como a través de diversos medios, los conocimientos adquiridos. Aldo Fuentes se relacion con otras bibliotecas, llegando a desempeñarse como responsable en alguna de ellas. Durante los años de guerra, y siempre interesado en asuntos políticos, desarrolla una ardua labor de agrupación de entidades y ayuda a sindicatos. Su afán por adquirir más conocimientos lo llevan a viajar por las provincias de Córdoba y Buenos Aires vinculando también, mediante actividades culturales, diversas localidades santafecinas. Durante el peronismo pierde su trabajo, debiendo dedicarse otra vez a la fotografía y a la encuadernación; no pierde sin embargo su relación con los trabajadores de diversos agrupaciones y con las bibliotecas populares.
En 1987 sufre un accidente viajando en colectivo del que no logra recuperarse, falleciendo en el mes de noviembre de ese mismo año.
Con su compañera de toda la vida mantuve personalmente una larga amistad; ella me proporcionó los materiales e historias con los cuales estoy trabajando, y aunque el documento versa más sobre la actividad política de Aldo Fuentes, su amor por los libros y las bibliotecas es un punto que merece ser considerado.
Espero que esta información pueda ser útil a quien la haya solicitado.
Sin más se despide con atenta consideración,
León Silvermann
calle 25, s/n
3016 Santo Tomé
Prov. Santa Fe
domingo, 10 de agosto de 2008
Breve elogio del librero anticuario
Me parece que los bibliotecarios deberíamos, en muchas ocasiones, emularlos, imitarlos, tomar su ejemplo. Pueden, en muchos casos darnos lecciones de descripción documental (y espero que esto se entienda en su verdadera dimensión, y ningún bibliotecario se sienta menoscabado por este comentario).
Ellos no han estudiado formalmente, como sí lo hemos hecho nosotros, los bibliotecarios. Han sido autodidactas; aprendieron que uno de los secretos de su oficio es la dedicación de largas horas de su vida laboral a conocer el libro que llega a sus manos, a consultar innumerables fuentes, para poder describirlo del modo más acabado posible; lo estudian para poder arrancarle mejor los secretos que la pieza bibliográfica esconde. De allí mi admiración y gratitud hacia ellos.
Una pieza maestra de oratoria contemporánea
viernes, 8 de agosto de 2008
Catálogo de la Biblioteca Ayacucho
Hay un evidente correlato entre el catálogo y los libros que éste anuncia. Es decir, el catálogo digital expone claramente los datos más importantes para la identificación de los libros; y éstos, tienen una presentación impecable; y en algunas colecciones, el aparato crítico que acompaña a las obras, les da aún mayor realce a su valor literario.
jueves, 7 de agosto de 2008
Prácticas y Representaciones Bibliográficas
No es común encontrar en nuestro país instituciones preocupadas por el desarrollo de la bibliografía. De allí que quiera destacar esta iniciativa de la AAL.
El primer título es una compilación del Dr. Alejandro Parada y se titula: "Bibliografía cervantina editada en la Argentina" con un subtítulo muy modesto: una primera aproximación. Sólo que esta "aproximación" [sic] contiene 1786 registros, complementada con un índice de autores y nombres, un índice temático y un anexo de láminas con portadas de distintas obras de Cervantes publicadas en nuestro país.
Más sobre Cervantes y el libro en América
Cervantes y el Quijote
Podría intentar explicarles con mis propias palabras de que se trata. Pero, habiendo otro que lo ha explicado con precisión y claridad, no me parece adecuado amontonar mis propias palabras. Acá va:
| «El conjuro de los libros. La biblioteca de Cervantes en la Biblioteca Nacional de Colombia» es una exposición de los libros que rondan el mundo literario de Miguel de Cervantes Saavedra, según los fondos existentes en la biblioteca pública más antigua de Hispanoamérica. La exposición se articula en torno a siete capítulos temáticos y un catálogo final de obras que recoge materiales (ediciones todas de los siglos XVI-XVIII) estructurados de acuerdo con esa división, y siempre en torno a la poetización de la historia y a la ficción. También se descubre a través de estos fondos un patrimonio cultural común a las dos orillas del océano, un patrimonio que pone de manifiesto la presencia en ambas del inmortal escritor, que alguna vez soñó en embarcarse rumbo a las Indias, hacia el lugar que hoy conocemos como Colombia. |
Sólo resta comentarles que la exposición aludida fue realizada en conmemoración de los 450 años del natalicio del Manco de Lepanto.


